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Alternativa Antimilitarista.MOC rechaza la constitución europea. Alerta sobre su descarado militarismo

Cuando faltan pocas semanas para la realización del referéndum sobre la llamada Constitución Europea, desde Alternativa Antimilitarista-MOC se quiere manifestar su postura contraria a la misma. Para ello, señala algunos aspectos que a su juicio resultan claves para fundamentar su postura.

Postura de Alternativa Antimilitarista.MOC ante el TRATADO POR EL QUE SE INSTITUYE UNA CONSTITUCIÓN PARA EUROPA

Democracia y participación popular

El proyecto se ha rodeado desde su inicio de un aura de secretismo de hecho que ha dificultado en gran medida que la mayor parte de la ciudadanía tenga acceso a su contenido de forma clara e independiente de su cultura política o conocimientos legales. Esto ha dado lugar a que la mayoría de los europeos no conozca el texto, ni mucho menos sus implicaciones y consecuencias para la vida de los habitantes de la UE.

La ratificación del tratado en el Estado Español la realizará el parlamento. A través de un referéndum no vinculante, se hará participar a la población en una consulta que en ningún caso tendrá poder de decisión sino más bien de influencia o corroboración de lo ya decidido por el gobierno. En definitiva, se trata más de una puesta en escena que de una participación real de los ciudadanos en la toma de decisiones que les afectan.

En muchos de los aspectos del Tratado se desvirtúa la actual división e interacción de los tres poderes que constituyen la administración tal como la entendemos a nivel estatal. El Parlamento Europeo, único órgano directamente elegido por sufragio universal, no será el encargado de elaborar las leyes y se produce un desplazamiento del poder de decisión hacia los gobiernos de los países miembros de la UE, lo que difumina cada vez más la ya escasa capacidad de participación de la ciudadanía.

Economía

El Tratado fija la economía de libre mercado como la única posible para los estados miembros de la Unión. Incluso supedita muchos de los derechos que reconoce en sus primeros dos apartados (derechos sociales, lo que llaman pleno empleo, la sociedad del bienestar en definitiva), a compromisos tales como la estabilidad de precios. Es decir, en caso de conflicto entre derechos de los/as trabajadores/as y la estabilidad de los mercados (o sea, las ganancias de las grandes empresas), tiene prioridad ésta última. Como ya sabemos, el fenómeno de la feminización de la pobreza se agravará.

También prohíbe de hecho la construcción de una Europa social. Porque aunque esto no esté literalmente así escrito, la tercera parte del tratado vuelve absolutamente inviable la idea de una Europa social. Por primera vez en la historia una política económica neoliberal va a ser inscripta blanco sobre negro, en un texto fundacional. Lo que ni siquiera osaron hacer los gobiernos de los EEUU. La idea misma de pensar en otra política se halla rechazada.

La actual constitución volvería imposible intentar cualquier otra política tanto a nivel nacional como europeo: estamos frente a un golpe de estado neoliberal. En este mismo campo, se abre la puerta para que los servicios de interés general como sanidad, educación, distribución de agua potable, etc, se privaticen y caigan en manos del mercado, con las terribles consecuencias que ya se han visto en los casos en los que esta privatización ya está en marcha.

Militarismo

Tal y como figura en el prefacio del tratado, uno de los objetivos que debía cumplir el proyecto es “hacer que la Unión se convierta en un factor de estabilidad y en un modelo en la nueva organización del mundo.” El modelo que actualmente se propone sigue validando y apoyándose en la defensa armada violenta como único camino de defensa y regulación de conflictos, y no contempla como salidas a un conflicto actitudes como el diálogo, el respeto, la empatía, la escucha, la justicia.... Porque el concepto de PAZ sigue siendo el de ausencia de guerra, y no una PAZ conseguida desde la justicia y el justo reparto de los bienes.

Todo el tratado constitucional avanza en la dirección del capitalismo y el neoliberalismo, produciendo, cada vez más, y ahora amparados bajo el marco de una “constitución”, mayor diferencia entre pobres y ricos, explotación en pos de un máximo beneficio, desastres ambientales y ecológicos, mayor producción y consumismo... todo esto no genera PAZ, genera desigualdad, injusticia y en sí mismo es Violencia Estructural. Ésta violencia puede ser económica (desigualdades, explotación, marginación, pobreza...), medioambiental, ideológica (racismo, xenofobia, sexismo...) religiosa...

Pero precisamente por ello, la UE para defender todo ese sistema necesita de un brazo armado que mantenga ese orden establecido y apague las voces discordantes, europeas o extranjeras, que, en su discurso, gritan esa injusticia y avasallamiento (y ello bajo los nombres de terrorismo internacional, grupos terroristas,...).

La Unión Europea quiere asegurarse el acceso a nuevos mercados globales, a recursos energéticos y materias primas y tener áreas de influencia política exclusivas que respalden al euro en los mercados internacionales. Así, ejércitos europeos participan ya en guerras como en Somalia, Kosovo, Mozambique, Congo, Afganistán, Iraq, Bosnia...

El tratado da un margen difuso y amplio a un organismo como la OTAN, que ni es europeo, ni tampoco contempla entre sus acciones la PAZ en mayúsculas. La nueva “cláusula de solidaridad” (Art I-16, apdo 2) tiene un significado especial para los miembros que no pertenecen a la OTAN, ya que exige por parte de los estados miembros de la UE “apoyar activamente y sin reservas la política exterior y de seguridad común de la Unión, con espíritu de lealtad y solidaridad mutua”- Y aún sigue (Art I-41, apdo 7) “ajustándose a los compromisos adquiridos en el marco de la Organización del Tratado del Atlántico Norte “ ¿afiliación a la OTAN por la puerta de atrás?

No menciona en ningún momento nada acerca del desarme de los países miembros, o de sus armas de destrucción masiva (nucleares, bacteriológicas, químicas...). Países como el Reino Unido y Francia están desarrollando proyectos sobre armamento nuclear y de uranio empobrecido.

Entendiendo el desarme como una vía de acercamiento entre los países sin sentirse presionados o amenazados, y como una muestra sincera del camino a la PAZ, en el Tratado se prohíbe esta posibilidad. La UE tendrá la única constitución en el mundo donde se incluye un compromiso de “mejorar progresivamente las capacidades militares” (Art I-41, apdo 3), y una nueva “Agencia Europea de Armamento, Investigación y Capacidades Militares”, cuyo cometido es “identificar las necesidades operativas” - para asegurar que los estados miembros no se queden atrás en sus capacidades militares.

Sin que nos sorprendiera, el "ministro de asuntos exteriores" de la UE, Javier Solana informó al Ministerio de Defensa de la UE en mayo de 2004 que "la industria de la defensa europea es tajante ante la necesidad de esta agencia" - es probable que los gastos del ejército de la UE aumenten [1]

Así, si un Estado de la UE quisiera iniciar una política de desarme o reducción del gasto militar, podría ser acusado de “anticonstitucional”.

Como muestra de las consecuencias que el compromiso de mejora de capacidades militares puede acarrear, estos son algunos datos sobre los gastos militares previstos para el 2005:

"El presupuesto del Ministerio de Defensa aumenta en un 4,16% respecto al año anterior.

"El gasto militar total será de 18.909,08 millones de euros (52 millones diarios) y representa el 6,75% de los Presupuestos Generales y el 2,24% del PIB

Por todo lo anterior, desde AA-MOC rechazamos el Tratado Constitucional de la UE y anunciamos que participaremos en cuantas acciones contribuyan a hacer pública nuestra postura, ya sean de grupos aislados o plataformas de colectivos, desde la noviolencia, entendida ésta como un proceso revolucionario con el que pretendemos el cambio de estructuras, valores y actitudes que sustentan la injusticia y promoviendo la desobediencia civil.

Además, proponemos:

Que la defensa y seguridad se base en otros valores que no sean la violencia armada: dialogo, respeto, conocimiento de otras culturas, empatía, solidaridad, desconcentración de poder, caminando hacia la autogestión y el apoyo mutuo.

Que se deje de transmitir la cultura del miedo difusa y paralizante (y así fomenten la necesidad de asegurarnos), y se dirijan los esfuerzos a lo que realmente nos preocupa a la población: paro, acceso a una vivienda digna, servicios sociales, sanidad de calidad para todas las personas, educación de calidad, erradicación de la violencia machista contra las mujeres...

Que el tratado constitucional no obligue al reforzamiento de las capacidades militares.

Que desaparezca la OTAN como referencia de política común de defensa.

Que se abra un proceso de desmantelamiento de las estructuras y alianzas militares.

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